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Senda de Oso

Senda del Oso - Ruta Cicloturista - Entrada a ValdemurioLa Senda del Oso es una pista peatonal y cicloturista que atraviesa los concejos de Quirós, Santo Adriano, Proaza y Teverga. Estos cuatro concejos componen la denominada comarca de los Valles del oso, por ser refugio de una de las últimas poblaciones de Oso Pardo  Cantábrico, una de las tres especies de oso pardo que hay en Europa.

Discurre sobre una antigua vía de ferrocarril minero, lo que hace que toda la Senda del Oso sea de baja dificultad y con apenas desnivel. Está bien señalizada y cuenta con un firme bien acondicionado y protegido por vallas de madera, así como con varias áreas de descanso y recreo con diversos paneles informativos sobre el trayecto.

Uno de los puntos de interés por los que discurre la Senda del Oso es el “Cercado de los Osos”. Se trata de una superficie de monte de más de cuatro hectáreas totalmente cercada con vallas protectoras que permiten vivir a sus anchas y en semilibertad a sus dos protagonistas: las osas Paca y Tola.

A través de 40 kilómetros de recorrido que como máximo componen la Senda del oso, atravesando varios túneles (iluminados) y puentes, iremos viendo pasar ante nuestros ojos la práctica totalidad de los más llamativos elementos que la naturaleza y la cultura tradicional asturiana ponen a nuestro alcance.

Paca y Tola son dos hermanas que poco a poco se han ido convirtiendo en las mimadas anfitrionas de los Valles del Oso así como el símbolo de protección de la naturaleza asturiana.

 

PACA Y TOLA

Unos repentinos y extraños ruidos que el eco difuminó rápidamente entre las montañas, despertaron la curiosidad de dos pequeños oseznos hembra de apenas 5 meses de vida que jugueteaban alegres en el interior de su madriguera.

Al asomarse al exterior vieron como la cabeza inánime de su protectora madre les parecía observar con un gesto de impotencia tras haber caído abatida por los disparos de un cazador furtivo.
Era junio de 1989, y las dos pequeñas osas finalizaban una vida puramente salvaje para empezar otra que el destino les había preparado al abrigo de aquella misma especie que acababa de dejarlas huérfanas.
Una noche, pocos días después, los dos cachorros eran abandonados en el interior de un monasterio en ruinas del concejo de Tineo, de donde serían rescatadas paradójicamente por otro, esta vez responsable, cazador, que alertaba a continuación al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA).

Las dos osas fueron trasladadas primero a un recinto del concejo de Llanes custodiado por el Fondo para la Protección de Animales Salvajes (FAPAS). Más tarde viajaron a Vic, en Cataluña, y a continuación vivieron durante un tiempo en el Parque Cinegético Nacional de El Hosquillo, en Cuenca.

En 1996 vuelven a su Asturias natal dónde toda la ladera de una montaña, cercada y acondicionada para ellas, y el amparo de la Fundación Oso de Asturias (FOA) les esperaba. Y a excepción de cinco meses en el 2004 que pasaron acogidas en el Parque de Cabárceno, mientras se reconstruía su cercado, roto por un desprendimiento, allí han vivido desde entonces.

El origen de los nombres de las osas son los del cazador que escató a las osas (Tola) y un miembro del FAPAS que inicialmente las acogió (Paca).
 

LA SENDA 

La senda comienza junto al área recreativa de Tuñón teniendo tres tramos diferenciados.

PRIMER TRAMO

El primer tramo tiene una longitud de 6 km., entre el área recreativa de TUÑÓN (Santo Adriano) y  PROAZA. Fue el primer tramo hecho de la senda siendo inaugurado en mayo de 1995.

Este tramo comienza en el área recreativa de Tuñón, en la carretera comarcal AS-228, pasando por el puente de La Esgarrada, pueblo de Tuñón, puente El Salto hasta Villanueva, dejando cerca la entrada al Desfiladero de las Xanas y cruza por el arroyo Les Xanes. A partir de ahí se pasa por Villanueva y su puente romano, un poco más allá se cruza la carretera por el puente “El Sabil”, aquí se llega al área de recreo de Buyera y al Monte del Oso donde se encuentran Paca y Tola. Aquí se llega a Proaza.
 

SEGUNDO TRAMO

El segundo tramo tiene una longitud de 14 km., entre CARANGA (Proaza) y ENTRAGO (Teverga). Este tramo fue inaugurado en el verano de 1996. El tramo empieza una vez se sale de Proaza, discurriendo por la sierra de Caranga, Peña Armada y Sillón del Rey y el desfiladero de Peñas Juntas.
 

TERCER TRAMO

CARANGA (Proaza) – VALDEMURIO (Quirós) – SANTA MARINA (Quirós)
El ramal de Valdemurio que se desgaja del itinerario proveniente de Proaza poco después de sobrepasar el desfiladero de Peñas Juntas en el Km. 10. Siendo poco más de14 Km. El total del ramal, de los que 4,5 Km. se corresponden con el tramo Caranga-Area recreativa de Valdemurio.

Entrada al desfiladero de Valdemurio_Senda del Oso_Proaza Quirós.Aunque muchos se decantan por Tuñón, el área de Buyera o Proaza, para iniciar esta ruta, en la bifurcación del Km. 10 existe un acceso desde un tramo desahuciado de la carretera AS-228, el comprendido entre el túnel de Peñas Juntas y el puente actual sobre el río Trubia, utilizado ahora por los vehículos como aparcamiento; aunque son varios los enlaces a la Senda, con aparcamiento, a lo largo de la ruta.

Superado Caranga de Abajo continuamos el camino hacia Caranga de Arriba, acompañados de excepcionales vistas aéreas: por un lado, el pico del Rousau (713 metros); a nuestros pies, Caranga de Arriba con sus hórreos de madera; y tras el caserío se atisba, alli arriba, las cumbres del Picu Mayor.

Al dejar atrás la estampa de Caranga de Arriba, las laderas montañosas que constriñen el valle de Trubia (Sierra de Caranga y el Picu Mayor) progresivamente se van acercando y haciendo más verticales, para convertirse en el desfiladero de Valdemurio (km. 14), donde sólo el río Trubia tiene cabida.

Aquí la vía se transforma en un túnel iluminado (103 metros) a cuya salida nos vemos obligados a enfrentarnos a una rampa de 400 m., que culmina en el embalse de Valdemurio.

Km. 15
El alargado embalse puede rodearse por dos caminos que acaban uniéndose:
Por la derecha, una larga pasarela nos permitirá atravesar el embalse hasta la otra orilla, ya dentro del Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa, inicialmente la vía gana altura para retomar al poco su agradable paseo ribereño, pasando por debajo del pueblo de Villaorille y del Palacio del Pedrero, con magníficas vistas al Paisaje Protegido de la Sierra del Aramo en cuyas faldas se dispersan los núcleos rurales de Aciera, Tene, Bermiego y Salcedo, entre otros.

Por la izquierda, a pocos metros del cruce, nos encontraremos con el área de turismo activo de Valdemurio, aparcamiento y amplia zona verde acondicionada, donde es posible alquilar bicicletas y canoas (pantalán); el camino une con el área recreativa situada en el pueblo de Las Agüeras y retoma la senda desde esta a los 200 m. siguiendo la carretera local al pueblo de Villaorille, tras pasar el puente sobre el río Quirós o Trubia, a la altura del Palacio del Pedrero, primera edificación que encontramos tras cruzar el puente.

Senda del Oso, al lado del embalse de Valdemurio.

Continuamos nuestro recorrido junto al ahora llamado río Quirós, por su margen izquierdo (en el sentido de las aguas), hasta llegar a la localidad de Vega de Arrojo (km. 19,5), donde hay una zona de aparcamiento.

La vía pasa al lado de un molino, de propiedad particular, y del Albergue Municipal de Arrojo (antigua escuela). En frente la Iglesia Románica de San Pedro y la Casa de Quirós en Arrojo. Por encima, a la derecha, los restos del castillo de Alba, algo más arriba del pueblo de Faedo; en Vega de Arrojo cruza la senda el GR 207 “Camín Real del Puerto de Ventana o de Las Reliquias” que proveniente del puerto de Ventana continúa por Arrojo hasta Bermiego y Pedroveya.

Km. 21
En torno al km. 21, este ramal abandona momentáneamente la traza original del ferrocarril por lo que en paralelo a la carretera AS-229 hasta el cruce con la carretera a Faedo se ha habilitado un camino ex profeso de unos 200 m. y que bordea las nuevas instalaciones del Museo Etnográfico de Quirós, y del futuro Centro de Interpretación del Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa; amplia zona de aparcamiento. Tras cruzar la carretera de Faedo, continúa la vía pasando al lado del antiguo lavadero rehabilitado de carbón de Xagarín, vinculado a la antigua traza ferroviaria, y de nuevo en compañía del río Quirós; un poco más adelante la senda cruza el alto puente de madera y hierro sobre el reguero de Coañana y desemboca en la carretera de Bárzana a Coañana (km.22,3), al lado de esta primera localidad. De la carretera parte una corta rampa que da continuidad a la ruta y sirve de acceso también al barrio de Pasolrío o Ninzor. En Bárzana, capital del concejo de Quirós, se encuentran todo tipo de servicios, piscinas municipales, centro de salud, zonas de aparcamiento, tiendas, etc.

Se continúa siguiendo el río Quirós o Trubia y tras cruzarlo por un amplio puente, la Senda del Oso se adentra en un largo túnel con iluminación que cruza por abajo la carretera de Bárzana a Pola de Lena (AS-230) y algunas de las casas de Santa Marina; a su salida, tras pasar un nuevo puente que cruza el río Lindes, la senda desemboca en una pequeña área de descanso, en el pueblo de Santa Marina, donde se puede observar el antiguo puente medieval.

La vía verde finaliza 200 m. más allá, en un área de descanso y aparcamiento habilitado junto a un impresionante cargadero de carbón, rehabilitado, conocido como El Cribu (24,6 km.), a los pies de la carretera que lleva al pueblo de Cortes.

Detalles del Tramo de la Senda del Oso entre Valdemurio y Santa Marina.

 

HISTORIA 

Esta senda discurre sobre el trazado de dos ferrocarriles mineros. El primero, que data de 1874, enlazaba las minas de hierro y carbón del Valle de Quirós con la estación de Trubia, sumando 30 km. de vías. A este trazado se incorporó un ramal que, desde Caranga de Abajo, enlazaba con las minas de Teverga, 10 km adicionales que conformaban un trazado en forma de Y.

Por la línea circularon pequeñas locomotoras y vagonetas repletas de mineral que afrontaban a duras penas las fuertes rampas, sobre todo apurando frenos para bajar. Antaño, los ferrocarriles debían disponer de guardafrenos a bordo de los vagones, obedeciendo estos empleados las órdenes de aflojar o apretar frenos que, con un código de silbidos, daba el maquinista.

La crisis minera arrastró a estos ferrocarriles en su caída, siendo cerrados en 1964.